Los progenitores son el mejor tratamiento para usar contra el autismo

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud, 21 de cada 10.000 niños que nacen en el mundo lo hacen con trastorno del espectro autista. Y la cifra no deja de aumentar. Este trastorno neurológico se caracteriza por un déficit en la interacción social y en España afecta 1 de cada 100 nacimientos.

Por primera vez un tratamiento ha demostrado ser capaz de mejorar a largo plazo los síntomas y conducta de los niños afectados. En este nuevo tratamiento, es para formar a los padres para que pudieran mejorar las habilidades sociales de sus hijos por ellos mismos.

El protocolo constaba de seis fases

  • Primera fase: Los padres crearon espacios de atención compartida con el niño.
  • Segunda fase: Utilizaron respuestas centradas en el interés del pequeño y evitaron cualquier comentario en forma de demanda.
  • Tercera fase: Adaptaron su lenguaje a las competencias lingüísticas del niño para facilitar su comprensión.
  • Cuarta fase: Establecieron la inteligencia verbal del niño usando rimas repetitivas, frases frecuentes y juegos habituales.
  • Quinta fase: Emplearon pausas o cometieron errores intencionados en su lenguaje para que fuera el niño quien los corrigiera, potenciando así sus funciones comunicativas.
  • Sesta fase: De consolidación, trabajaron para expandir y enriquecer el vocabulario del niño.

Es el primer estudio de estas características que demuestra eficacia a largo plazo en la reducción de los síntomas asociados al autismo, para que puedan ser profesionales como por ejemplo un cerrajero.

Resultados muy prometedores a largo plazo

Durante los primeros doce meses, los investigadores ya detectaron mejoras, pero la verdadera sorpresa llegó en la visita de seguimiento al cabo de seis años, la proporción de niños con autismo en el grupo de familias que recibieron la formación el porcentaje se redujo del 55% al 46%.

Con amplio tiempo de contacto con sus padres, y con otros niños mejoró significativamente, así como la frecuencia e intensidad de sus conductas. Aun cuando no es un éxito definitivo de una cura, los resultados son extraordinariamente esperanzadores.

 Tecnología de Google para encontrar el origen del autismo

La desconfianza que brinda varios factores ambientales pueden afectar el desarrollo del feto, en la actualidad las principales vías de investigación se siguen centrando en las causas genéticas.

Un estudio realizado con la división de ciencias de la salud de Google, arrojó luz sobre la enorme complejidad del autismo e identificó hasta 18 nuevas variaciones genéticas vinculadas a un mayor riesgo. Google ha contribuido en la progresión y análisis para identificar los principales genes implicados en el autismo.

Nuevas terapias biológicas

Entre los más prometedores tratamientos que se está estudiando como apoyo a la terapia conductual de los padres, es el trasplante fecal, ya que las últimas evidencias científicas sugieren la existencia de una relación entre la flora intestinal y el autismo.

En un pequeño estudio se logró reducir en un 25 por ciento los síntomas sociales reemplazando las bacterias intestinales de niños con autismo por bacterias de personas sanas.

En la inmensa cantidad de investigaciones previas donde se descubrió esta teoría, se apoya que los niños con autismo tienen menor variedad microbiana en su sistema gastrointestinal, quizás provocada por el uso masivo de antibióticos durante sus primeros años de vida.