Cómo manejar el autismo en el hogar

Es cierto que vivir con un niño autista implica lo difícil que es manejar la inestabilidad de sus reacciones ante ciertos estímulos, sin embargo, quizás es peor tener que vivir en un mundo que desconoce este tipo de trastornos.

Los niños autistas tienen necesidades especiales, pero aparte de esto, la falta de comprensión de otras personas, también pueden hacer más difícil la experiencia, sin embargo, esto no significa que experimentarán momentos únicos y muy gratificantes.

Sólo debes aprender un poco cómo manejar la situación en tu hogar, a final de cuentas, tu hijo casi siempre estará cerca de su familia, y cuando no es así, estará rodeado de personas profesionales en el área.

La comunicación es la clave

Es quizás un poco difícil de detectar, sin embargo debes hacer un gran esfuerzo por descubrir cómo lograr una comunicación efectiva éntrelos dos, o por lo menos que logres entender lo que tu hijo quiere decir.

Evita sentirte mal si tardas un poco en comprender sus acciones, pero una vez que lo comprendes, todo será mucho más fácil, menos frustrante para ti y para el pequeño. De la misma manera como te sientes cuando comprendes las sugerencias del cerrajero.

Y por tu parte, intenta comunicarte de manera clara, su razonamiento es diferente al de otros niños, ellos no entienden sarcasmos, tampoco ideas escondidas entre líneas, por esto se le hace tan difícil la vida social.

Quiero aclarar que tu hijo no tiene limitaciones conceptuales, sólo que entiende el mundo diferente, así que si quieres que haga algo, debes decirlo de manera directa.

Un ejemplo de esto es pedirle que recoja sus juguetes luego de jugar, si le dices algo como todo el tiempo dejas tus juguetes tirados, no va a comprender lo que quieres decirle, intenta órdenes directas, por favor recoge tus juguetes.

Evita que se aísle

Es cierto que muchas conductas del niño autista pueden darte la impresión de que desea estar sólo, pero la verdad es que tu hijo, al igual que cualquier otro niño, desea y necesita estar en espacios como la escuela, dar un paseo en el parque, compartir con la familia.

El autismo se caracteriza porque el pequeño demuestra rechazo a los afectos físicos, como cosquillas, abrazos, besos, aprender a mantener las miradas, y muchos otros medios de contacto.

Es importante que como padre o madre aceptes que tu hijo necesita sentir esas expresiones de afecto, pero no de manera violenta, debes ir superando esa barrera con algunas herramientas, como pasar mantas o pelotas por su cuerpo, proporcionando cierta presión.

La presión va a permitir que el sistema nervioso parasimpático se active, y va a aprender a reconocer que estas muestras de afecto sirven para centrarlo y calmarlo.

No lo limites, puede hacer mucho más de lo que crees

Uno de los clásicos errores es pensar que al ser un poco difícil que el niño se comunique de manera clara, entonces debes considerar que debe quedarse en su zona de confort… que en realidad es la tuya, porque quieres evitar estímulos nuevos por temor a su reacción.

Debes dejar el miedo, y permitir que tu hijo desarrolle su potencial. Por supuesto cada cambio debe ser hecho sin forzarlo, pero debes sacarlo de su rutina, porque si no, va a quedar atrapado en ella por siempre, y es algo que no lo merece ninguno de los involucrados.

Si tienes dudas, consulta al terapeuta para qué te brinde las orientaciones necesarias para que puedas guiar a tu hijo a los nuevos caminos que podrá emprender.